Solemos pensar que el diente es blanco y duro como una piedra gracias al esmalte, pero la verdadera estructura que da forma, color y «vida» al diente es la dentina dental. Esta capa intermedia, situada entre el esmalte y el nervio, constituye el escudo sensible que protege el corazón de cada pieza dental.
Si alguna vez has sentido un pinchazo al beber algo muy frío o has leído la palabra «dentina» en un informe odontológico, este artículo te ayudará a entender qué hay debajo de la superficie de tus dientes y por qué es fundamental protegerla.
¿Qué es la dentina dental exactamente?
La dentina es un tejido mineralizado que forma la mayor parte de la estructura del diente. A diferencia del esmalte —que es inerte y no tiene células vivas—, la dentina es un tejido vivo conectado directamente con la pulpa dental, lo que explica su capacidad de reaccionar ante estímulos externos.
En cuanto a su composición, la dentina está formada aproximadamente por un 70% de minerales (principalmente hidroxiapatita), un 20% de materia orgánica (colágeno) y un 10% de agua. Esta proporción la convierte en un material más blando que el esmalte pero considerablemente más duro que el hueso humano.
Su ubicación es estratégica: se sitúa entre el esmalte (la capa externa visible en la corona) y la pulpa dental (el tejido blando que contiene nervios y vasos sanguíneos). En la raíz del diente, donde no existe esmalte, la dentina queda cubierta únicamente por el cemento radicular, una capa mucho más fina y vulnerable.
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La estructura microscópica: el secreto de los túbulos dentinarios
Para comprender por qué la dentina puede causar dolor, es necesario conocer su arquitectura interna. Imagina millones de canales microscópicos que atraviesan la dentina desde la superficie externa hasta el nervio: estos son los túbulos dentinarios.
Cada túbulo contiene una prolongación celular llamada proceso odontoblástico, que conecta el interior del diente con el exterior. Cuando el esmalte se desgasta o la encía se retrae exponiendo la raíz, estos túbulos quedan abiertos al medio oral.
El resultado es predecible: cualquier estímulo —frío, calor, dulce o ácido— viaja a través de los túbulos y estimula las terminaciones nerviosas de la pulpa, provocando esa sensibilidad dental característica que muchos pacientes describen como un «pinchazo» o «calambre».
En Rochas Dental explicamos a nuestros pacientes que la sensibilidad no es normal: es una señal de que la barrera protectora del diente está comprometida.
Funciones principales de la dentina en tu boca
Soporte mecánico y elasticidad
El esmalte dental es el tejido más duro del cuerpo humano, pero esa dureza tiene un precio: es frágil como el cristal. Sin un soporte elástico debajo, se fracturaría con facilidad ante las fuerzas de la masticación.
Aquí es donde la dentina demuestra su valor. Gracias a su composición rica en colágeno, actúa como un «colchón» elástico que absorbe y distribuye las tensiones mecánicas. Esta combinación de esmalte duro sobre dentina flexible permite que tus dientes soporten décadas de uso sin romperse.
El color de tu sonrisa
Dato curioso que sorprende a muchos pacientes: el esmalte es translúcido. El color que percibimos en los dientes —ya sea blanco brillante o amarillento— depende en realidad del tono de la dentina subyacente.
Por eso el blanqueamiento dental profesional actúa atravesando el esmalte para modificar los pigmentos de la dentina. También explica por qué, con la edad, los dientes tienden a oscurecerse: la dentina se vuelve más gruesa y amarillenta mientras el esmalte se adelgaza.
Protección del nervio
La dentina constituye la última barrera física entre las bacterias del exterior y la pulpa dental. Cuando una caries atraviesa el esmalte y penetra en la dentina, el reloj comienza a correr: si no se trata a tiempo, la infección alcanzará el nervio y requerirá una endodoncia.
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Los 3 tipos de dentina y su capacidad de regeneración
Uno de los aspectos más fascinantes de la dentina es que no es una estructura estática. Existen tres tipos diferenciados según el momento y la causa de su formación:
Dentina primaria: Es la que se desarrolla durante la formación del diente, antes de que erupcione en la boca. Constituye el grueso de la estructura dentinaria.
Dentina secundaria: Se deposita lentamente a lo largo de toda la vida, reduciendo progresivamente el tamaño de la cámara pulpar. Por eso en personas mayores el nervio ocupa menos espacio y los dientes pueden volverse menos sensibles con el tiempo.
Dentina terciaria o reparativa: Es la respuesta defensiva del diente ante agresiones como caries, traumatismos o desgaste severo. El organismo produce esta dentina de forma rápida y localizada, creando una especie de «cicatriz» que intenta sellar los túbulos expuestos y proteger la pulpa.
Esta capacidad de regeneración de la dentina es limitada pero real, y representa uno de los mecanismos de defensa más importantes del diente.
Problemas comunes asociados a la dentina
Caries profunda: La dentina es más blanda que el esmalte, por lo que una vez que la caries atraviesa la superficie, avanza más rápido hacia el nervio. La detección temprana es crucial.
Hipersensibilidad dentinaria: Afecta a millones de personas y se produce cuando la dentina queda expuesta, ya sea por retracción de encías, erosión ácida o cepillado agresivo. Los túbulos abiertos transmiten cada estímulo directamente al nervio.
Desgaste y erosión: El bruxismo (apretar o rechinar los dientes), el consumo excesivo de alimentos ácidos o el reflujo gástrico pueden eliminar progresivamente el esmalte y dejar la dentina desprotegida.
Preguntas frecuentes sobre la dentina dental
¿La dentina se puede regenerar por sí sola?
Sí, pero de forma limitada. El diente puede producir dentina terciaria o reparativa como respuesta a una agresión, pero esta capacidad no permite regenerar grandes cantidades de tejido perdido ni reconstruir un diente dañado por completo.
¿Qué diferencia hay entre la dentina y el esmalte?
El esmalte es más duro, no tiene células vivas y no puede regenerarse. La dentina es más blanda, está conectada al nervio a través de los túbulos dentinarios, y tiene cierta capacidad de respuesta vital.
¿Por qué duele cuando el dentista toca la dentina?
Porque los túbulos dentinarios conectan la superficie de la dentina con las terminaciones nerviosas de la pulpa. Cualquier estímulo mecánico, térmico o químico se transmite directamente al nervio.
¿El blanqueamiento dental actúa sobre el esmalte o la dentina?
El agente blanqueador atraviesa el esmalte y actúa sobre los pigmentos de la dentina, que es la estructura responsable del color visible del diente.
¿Qué es la esclerosis de la dentina?
Es un proceso natural de envejecimiento en el que los túbulos dentinarios se van mineralizando y cerrando progresivamente. Esto puede reducir la sensibilidad dental en personas mayores.
¿Cómo puedo proteger mi dentina para evitar la sensibilidad?
Mantén una higiene oral adecuada sin cepillado agresivo, usa pastas con flúor, evita alimentos muy ácidos, y si padeces bruxismo, utiliza una férula de descarga. Las revisiones periódicas permiten detectar problemas antes de que la dentina quede expuesta.
Cuidar lo que no se ve
La dentina dental es la estructura vital de tus dientes. Aunque no la veas, su salud determina si podrás disfrutar de un helado sin dolor o si tus dientes resistirán el paso del tiempo con fortaleza.
Mantén tu esmalte fuerte para proteger el corazón de tu diente.
Si sientes ese pinchazo agudo al tomar algo frío, es probable que tu dentina esté expuesta. No esperes a que el problema avance. En Rochas Dental somos expertos en proteger la estructura interna de tu sonrisa. Pide cita para una revisión preventiva y cuida lo que no se ve.
